Tengo






Tengo los pies curtidos de caminar sobre rescoldos que sólo yo vi
 arder y las manos agrietadas por el frío de corazones en reposo.
 Tengo quebrados los nudillos por golpear murallas subestimadas 
y la conciencia ronca por gritar en sueños lo que no me atreví despierto.

Tengo la camisa manchada de tinta por las puntadas a discreción
 que dio mi pluma, y la pluma cansada por los nombres que sentenció.
 Tengo una lengua blasfema desencantada por venerar dioses ficticios,
 y las rodillas quebradas por la clemencia derrochada. 
  Tengo los ojos deteriorados por no mirarte 
y el alma exhausta por no verte.

Comentarios

  1. ¡Qué artista! Me encanta como juegas con las palabras plasmando los sentimientos de esa manera tan elegante. Me encantaría que te pasases por el mío http://cariciasdevainilla.blogspot.com.es/

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