Entradas

So(éra)mos

Imagen
Tan tú de mí y yo de ti como la desesperación a la cuerda.
Tan cebo de la tristeza a millas de ti, como sosiego en tu cama.
Somos el túnel al final de la luz que bien ama.
Somos tristes peces nadando entre alegres corales. Y a veces somos alegres corales follando entre tristes peces.
Somos la arena ardiendo que acojona dejar de pisar.
Tan yo de mí y tú de ti, que ya no somos nosotros.




Santa

Imagen
Arde santísima ella cuando alaban sus pasos, llorando el repudio a su propia  gloria.
Porque es fuego, pero tiene inverno en las tripas. Porque es luz, pero no ve.
No le echéis pétalos, ella  quiere puentes. No le cantéis saetas, ella está sorda.
No os quiere de rodillas para venerar su figura, os quiere a su lado para terminar el camino.
Arde santísima ella cuando le quito el manto.

Terrorismo interno

Imagen
Búscame en el cráneo termitero de musgo imperecedero.  En los callos de los sueños que de roce murieron.  Batiéndome en duelo con el fulano de igual calaña,  que siempre encuentra el indecente perdón tras caer al barro.  No hay mayor misericordia que la de mis propias pupilas.  Las mismas que sollozan con cada acto de terrorismo endémico.

Infraviviendo

Imagen
Se acaba la tinta, comienza con sangre, para seguir tachando en las paredes los días muertos. Ser libre o liberarse, eterna guerra, fiel utopía. Romper la barrera de latidos impuros, cortados con miedo. Auparse por encima del muro o vivir a sus faldas. Curar de arañazos la superficie o atravesarla. Vivir o infravivir.

Ojos de miedo

Imagen
Quítame esa vida de la mirada que me quema hasta los párpados. Haciendo de días ceniza, de noches hoguera. Quiero mirar con ojos fuertes el paso del tiempo, y no morir  en agujas varadas a orillas del tedio. Que la voluntad venga en sacos llenos, que los míos están roídos por ratones. Y eso que ella se viste bonita,  pero yo la miro con ojos de miedo.

Bajando el telón

Imagen
Respiro entrecortado en  la escafandra de pantalla ahumada.  Cómo quisiera verte vida  envuelta de nuevo en celofán e inocencia virgen.  Respirarte toda sin medirte el ancho. ¿Para qué parar cuando eres niño?. Échame las riendas vida que yo te pongo la silla.

Se busca dios competente

Imagen
Una vez más, el mundo demuestra que sólo le hemos colocado el andamio a la humanidad, y que la construcción más grande e importante que le da sentido a la existencia se encuentra en párvulos. Se busca culpables en ideologías, poder o intereses. Yo la encuentro en la empatía o, en este caso, en la ausencia de ella. Me aterra la indeferencia ante la sangre, ya sea a nivel masivo o individual. Lo peor, sin duda, es hacerlo bajo la cobardía que te merece matar en nombre de alguien o algo incondenable. Lo que no hace más que sumar cuerpos sin vida a la espalda de vuestras deidades. Algo injusto para quiénes lavan su nombre ejerciendo de humanos, sumiéndolos en un pozo de mierda y culpa que no les da para salir a flote.

Si realmente crees tener una divinidad que te protege, juégate las piernas por algo que merezca la pena, cabrón.