Tú, mía.






Tú, la sonrisa eterna.
Tú, el amor con nombre y apellidos.
Tú, puro erotismo.
Tú, la espiritualidad personificada.
Tú, fuerza y fragilidad a partes iguales.
Tú, la luz de mis días y mis noches.
Tú, brillantez e inteligencia.
Tú, sensualidad y ternura.
Tú, transparente.
Tú, elegante y salvaje.
Tú, tan loca y tan cuerda.
Tú, mis pulmones.
Tú, mía.

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